jueves, 26 de septiembre de 2013

Sturm & Drang, una joya de Tank Magazine

En mi mente afloran unas imágenes originales en blanco y negro. He visto tantas que me pregunto dónde estaban publicadas. Me acerco a mi biblioteca y casi sin quererlo cae entre mis manos una colección de publicaciones que siempre ejerció un cierto magnetismo sobre mi curiosidad histórica. A pesar de los años que han transcurrido desde que salieron a la luz creo que no han perdido protagonismo, y aún más importante el interés, ya que a ello hay que añadirle el encanto de su elegante y cuidada presentación.

Creo que una parte importante de los modelistas a los que también les gusta la historia han pasado buenos y largos ratos contemplando y analizando aquellos catálogos y álbumes con fotos de época que irrumpieron desde oriente a finales de la década de los 70 del siglo pasado. Sin duda fueron una auténtica novedad modelística, presentando información gráfica de altísimo valor para el aficionado a este hobby que por aquellos años buscaba fotos originales, al igual que ocurre hoy, como fuente de inspiración e información para sus proyectos modelísticos. La dispersión de dicho material era tan grande y las fuentes tan diversas que la búsqueda podía resultar a menudo muy costosa, tediosa e incluso infructuosa si nuestros propósitos eran algo "ambiciosos". A más de uno le sonará lo de aparcar una idea, a veces durante años, hasta el momento que la podamos documentar correctamente como se merece. Y es que esa era la realidad de aquel entonces, tiempos en los que se padecían muchas limitaciones que hoy día quedan muy atrás gracias a la abundancia del material documental disponible y de los recursos web que están a nuestro alcance en tan sólo unos pocos segundos.

Por primera vez, a alguien se le había ocurrido seleccionar de archivos históricos documentales y colecciones privadas aquellas fotografías que podían tener una especial relevancia para el modelista, juntándolas todas en una publicación y poniéndolas a disposición del gran público. Nacía así un nuevo producto que no olía a pintura, disolvente o que no estaba lleno de rebabas de plástico, pensado exclusivamente para los amantes de las reproducciones a escala. En este sentido hay que decir que aquella apuesta constituyó la semilla que ha dado origen a maravillosas publicaciones actuales (Concord Publications, Nuts and Bolts, Tankograd, etc....) que están precisamente centradas en esta línea de trabajo y que tanto alabamos por lo que nos aportan. Es más, hoy día nos resulta impensable que dejen de existir, ya que al enorme interés por tratar temas y enfoques novedosos se le une la curiosidad por descubrir una y otra vez nuevas fotos inéditas, localizadas quien sabe en qué fondo de museo, colección privada perdida o carretes sin revelar extraviados hace decenas de años, lo que suscita una gran expectación que garantiza no sólo su subsistencia sino también su crecimiento.

Resulta imposible olvidar aquellos primeros ejemplares de Koku Fan, Ground Power y los catálogos de Tamiya, incluso la corta serie de peculiar nombre "Pachi ideas", en la que se mostraban trabajos de modelistas japoneses más o menos acertados retratados en blanco y negro, con lo que se les daba una apariencia más creativa y original. Sin duda todos ellos fueron fuente de inspiración para muchos de nosotros, pero de entre todos ellos, y ya que han saltado desde el estante a mis manos, hoy me gustaría destacar la calidad de Tank Magazine. Esta publicación, además de sacar los números habituales, se dedicó a elaborar una serie de números especiales, los cuales constituían verdaderos monográficos sobre un aspecto o episodio concreto. Destacan por ejemplo los números sobre la batalla de Kursk, la ocupación de Polonia, la campaña de Italia, la Operación Blau o la campaña de Normandía. Otros versaron sobre los blindados alemanes o el emblemático Zorro del Desierto, mostrándonos imágenes soberbias que casi nos involucraban en la mismísima acción.

 Pero de entre todos ellos, a mi juicio resaltan singularmente una pequeña colección de seis volúmenes que se encuadraron en la serie conocida como Sturm & Drang. Su cubierta de tapa negra los hizo únicos, dotándoles de un aire de intriga que incitaba a abrirlos para descubrir lo que escondían sus páginas. Impresos en papel satinado de buena calidad entre los años 1.990 y 1.993, fueron generosos en cuanto al número de páginas, el cual varía entre las 148 y 160 según el volumen. Aunque el texto está integramente en japonés, la calidad y nitidez de la mayoría de las fotos sorprende en gran medida. Además del profuso despliegue fotográfico, que también presenta imágenes de gran formato, se incluyen perfiles a color y planos a escala de los vehículos tratados. Los números publicados fueron los siguientes:
  • STURM & DRANG, Número 1, Junio de 1990, dedicado al TIGER
  • STURM & DRANG, Número 2, Octubre de 1990, dedicado al STUG III
  • STURM & DRANG, Número 3, Julio de 1991, dedicado a los SDKFZ 250 & 251
  • STURM & DRANG, Número 4, Marzo de 1992, dedicado al PANZER IV
  • STURM & DRANG, Número 5, Diciembre de 1992, dedicado al PANTHER
  • STURM & DRANG, Número 6, Noviembre de 1993, dedicado al PANZERJAGER
A nivel internacional esta colección constituye una referencia casi obligada, siendo citada en numerosas bibliografías de publicaciones destacadas, lo cual no es de extrañar. Por desgracia para los aficionados hace ya mucho tiempo que se encuentra descatalogada, siendo muy difícil de conseguir, por lo que si queremos adquirirla tendremos que probar suerte y recurrir casi irremediablemente al mercado de segunda mano y de subastas por internet, entornos en los que deberemos tener paciencia para poder aprovechar las pocas oportunidades que se nos presenten. Salvo el caso particular de vendedores puntuales que puedan aparecer en cualquier rincón del planeta, Japón y EE.UU. se presentan como los principales candidatos donde poder encontrar aún ejemplares nuevos o estupendamente conservados. Irlos encontrando uno a uno llevará tiempo, quizás más del que estemos dispuestos a esperar, ya que tropezarnos con la oportunidad de que los vendan todos juntos es a día de hoy algo realmente improbable. En cualquier caso, todo esfuerzo realizado valdrá la pena con tal de disfrutar de una obra digna de un auténtico coleccionista.

Bueno, creo que ya va siendo hora de que vuelvan de nuevo a su espacio reservado en la estantería. Si pasan fuera de ella unos minutos más puede que me provoquen demasiado y mi mente, siempre atenta a nuevos estímulos, quede atrapada por la inspiración monocromática de alguna de sus páginas.

2 comentarios:

  1. No quiero ni imaginarme el rato que me pasaria revisando todas las fotos y cogiendo ideas para mis maquetas. No hay derecho me pones los dientes largos y no lo puedo disfrutar. Un saludo desde Asturias

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    1. Pues sí Oscar, tienes toda la razón en cuanto a los dientes. No pensé que eso podía ocurrir. Por cierto, no me he olvidado de lo que me pediste hace un tiempo, sigue pendiente. Un abrazo.

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