lunes, 12 de noviembre de 2012

Recobrando el aliento I

 
La historia de la II Guerra Mundial siempre ha ejercido sobre mí un interés inusitado. Los hechos acontecidos en los distintos frentes y en especial en la vieja Europa suponen una fuente inagotable de inspiración para el modelismo histórico. La gran cantidad de material audiovisual existente, y más concretamente el fotográfico, nos aportan mucha información a la hora de reproducir elementos ambientales además de los relacionados con vehículos, uniformes, camuflajes, etc.


De todos los escenarios, el Frente del Este goza de un magnetismo particular quizás por la magnitud y naturaleza de las fuerzas empleadas por ambos bandos para cubrir unas distancias tan inmensas. La enorme variedad de vehículos participantes y los sucesos en los que estuvieron implicados durante casi cuatro años de contienda dan para mucho modelísticamente hablando.

Tal es así que el trabajo que hoy les presento está constituido por un diorama ambientado en el frente soviético. Más concretamente en el invierno de 1943-44 y protagonizado por elementos de una batería de artillería autopropulsada alemana que aprovecha un momento de respiro tras los duros combates para recobrar el aliento.

El diorama lo podemos dividir en tres áreas: la ocupada por la ruina rusa, el camino y la ubicación del cañón autopropulsado. En esta primera entrega daré una visión general de la escena y su concepción. A lo largo de las próximas entradas iremos desgranando el diorama en cada una de las zonas descritas sobre las que se entrará en detalle.

No siempre es fácil planificar una escena que en tan poco espacio (47x37cm) reúna tantos elementos y que la composición final quede equilibrada. Aún así, el diorama consta de una ruina construida totalmente a scratch que ocupa aproximadamente la cuarta parte de la superficie, un cañón de artillería autopropulsada Hummel modelo inicial, un camión Krupp Protze, una cocina de campaña y el pequeño vehículo kettenkrad. A todo ello se le suma la nada despreciable cifra de 21 figuras que se encargan de dar vida a la escena.

La base de madera ha sido modelada dejando un perfil ligeramente algo más elevado en el área donde se ubica la ruina y el Hummel, de modo que podamos recalcar su protagonismo dentro de la escena. Tanto la orientación del trazado del camino como los muros de la ruina y la disposición del Hummel se han desalineado respecto a los bordes a fin de romper los paralelismos y conseguir que el conjunto gane en riqueza compositiva. Por tanto, se combina una rotura de las linealidades horizontales (bordes) y verticales (perfil) para dar más dinamismo.

Al tratarse de una escena invernal me propuse generar un contraste fuerte con el color de la base. Por tanto, todo el perfil sobre el que se asienta la escena se tiñó con varias capas de betún de judea para luego utilizar un barniz brillante que le dió el toque definitivo. Ese marrón oscuro hace que la escena "flote" sobre la base haciendo destacar la nieve y los distintos elementos mucho más que si hubiéramos dejado un acabado en madera natural.

A fin de intensificar aún más la sensación de bajas temperaturas y la búsqueda de cobijo de nuestros protagonistas, se seleccionaron ramas naturales a escala adecuada para configurar una arboleda que generara un suave efecto de envolvimiento en sus copas. Aprovechando el trazado semicircular del camino los árboles se dispusieron en su perímetro orientando la forma de las copas para lograr el efecto deseado, el cual se completó con otro árbol aislado que situado junto a la ruina dirige su copa hacia el camino. Todo este conjunto, que huye de crear una maraña de troncos que moleste a la contemplación del escenario, transmitiría una mayor sensación de recogimiento. Por tanto, la ocupación de este espacio aéreo potencia el desarrollo vertical de la escena y evita la pérdida de elementos estéticos que le atribuyen mucha fuerza al mensaje del conjunto.

En cuanto a las figuras se trata de una amplia combinación de piezas de plástico y resina. Hay figuras que no han sufrido modificación alguna y otras sí son fruto de la combinación de elementos (cabezas, brazos, manos, torsos) sueltos de diversa procedencia. Nos podemos encontrar figuras de Dragon, Tamiya, Verlinden, Corpus y The Imperial Gallery, aportando cada una su propia personalidad. Dentro del rigor histórico del período en el que se circunscribe el diorama se ha intentado reunir diversos uniformes a fin de atribuir variedad y naturalidad al conjunto, de forma que funcionen como un elemento más que aporte riqueza estética.

Finalmente, a la hora de poner en práctica el Fotomodelismo (como a mí me gusta llamarlo) para contar la historia gráfica de una pieza ambientada en la II Guerra Mundial creo que el tratamiento en blanco y negro es el más adecuado para estos casos ya que transmite una fuerza que difícilmente lograremos con la imagen a color. Si trabajamos sobre un producto modelístico de buena calidad podremos obtener fotos que podrían pasar casi por fotos auténticas de la época, lo cual supone todo un reto para el navegante que viaja entre la orilla modelística y fotográfica. En las próximas entradas seguiremos desmenuzando el diorama "Recobrando el aliento" al tiempo que iremos profundizando en las técnicas que nos acerquen a lograr imágenes de este tipo.







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